
El Gobierno de Honduras prepara un decreto orientado a establecer medidas de ahorro y austeridad en el consumo de energía eléctrica y combustibles dentro de las instituciones públicas, como parte de las acciones para reducir gastos estatales ante la incertidumbre que persiste en los mercados internacionales de hidrocarburos.
El ministro de Energía, Eduardo Oviedo, confirmó este lunes que la propuesta se encuentra en revisión y que podría darse a conocer en el corto plazo. La iniciativa busca que las instituciones del Estado adopten reglas para utilizar de manera más eficiente los recursos energéticos y controlar los gastos relacionados con el funcionamiento de las dependencias gubernamentales.
“Actualmente se está trabajando en un decreto para que el mismo Estado aplique ciertas reglas de ahorro y austeridad, tanto en el consumo eléctrico como en el consumo de combustibles; ahorita está en revisión, espero que en el corto plazo sean anunciadas”, manifestó el funcionario.

Aunque el ministro no detalló cuáles serán las disposiciones específicas ni cuándo entrarán en vigor, explicó que el documento continúa bajo análisis antes de su presentación oficial. Por ahora, tampoco se han precisado las instituciones que estarán sujetas a las nuevas reglas ni los porcentajes de reducción del consumo que podrían establecerse.
La medida se plantea en un contexto en el que los precios internacionales de los combustibles mantienen una relación directa con los costos de transporte, generación eléctrica y funcionamiento de numerosas actividades económicas.
Ahorro de electricidad y combustibles en las instituciones públicas
La propuesta gubernamental pretende impulsar una administración más responsable de los recursos energéticos utilizados por el Estado. El ahorro de electricidad y carburantes representa un componente importante del gasto operativo de las instituciones, debido al funcionamiento de edificios públicos, equipos, sistemas de climatización y flotas de vehículos oficiales.
Entre las posibles áreas de aplicación de una política de austeridad energética figuran la optimización del uso de equipos eléctricos, el control del consumo en las instalaciones gubernamentales y una mayor supervisión del combustible destinado a vehículos oficiales. Sin embargo, estas son medidas posibles y no disposiciones confirmadas del decreto anunciado por el ministro.
Conflicto entre Estados Unidos e Irán mantiene la incertidumbre sobre los carburantes
Oviedo explicó que las tensiones en Medio Oriente, particularmente el conflicto entre Estados Unidos e Irán, han influido en el comportamiento de los precios internacionales del petróleo y sus derivados.
La inestabilidad geopolítica puede generar variaciones en los mercados energéticos debido a los riesgos que representa para la producción, el transporte y el suministro internacional de hidrocarburos. Estas fluctuaciones repercuten en países importadores como Honduras, donde los precios locales dependen, entre otros factores, de las cotizaciones internacionales, los costos de importación y la estructura nacional de comercialización.
El funcionario señaló que, pese a las presiones registradas en el mercado, durante esta semana se anunciaron rebajas en algunos combustibles, particularmente en los precios de las gasolinas.