
El Gobierno de Honduras estudia la posibilidad de volver a implementar el estado de excepción en aquellos territorios donde los niveles de criminalidad hagan necesaria la adopción de medidas extraordinarias, informó este lunes el presidente Nasry Asfura.
El mandatario explicó que la eventual aplicación de esta herramienta no sería generalizada, sino que estaría dirigida a municipios o departamentos específicos, según las condiciones de seguridad que presente cada zona.
Asfura indicó que las autoridades realizan una evaluación para identificar los lugares donde podría ser necesario reforzar los mecanismos de control y conocer con mayor precisión la situación que enfrentan las comunidades.
La medida ya había sido utilizada durante administraciones anteriores como parte de las estrategias para combatir la delincuencia, aunque su aplicación generó cuestionamientos durante el gobierno de Xiomara Castro.

El presidente señaló que aún no existe una decisión definitiva y que primero deberán establecerse criterios que permitan determinar dónde tendría sentido recurrir nuevamente al régimen de excepción.
Además, adelantó que durante esta semana se tratarán distintos asuntos relacionados con el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad. No obstante, evitó revelar detalles sobre los temas que serán abordados, argumentando que corresponden al ámbito de la seguridad nacional.
Entre los asuntos bajo análisis figuran cuestiones relacionadas con estructuras delictivas y la posibilidad de que algunas organizaciones criminales sean catalogadas como grupos terroristas.
El jefe del Ejecutivo insistió en que este tipo de información debe manejarse con reserva debido a la naturaleza sensible de las decisiones que se discuten en materia de seguridad
