
El deterioro del poder adquisitivo y las precarias condiciones laborales están forzando a miles de hondureños a refugiarse en el comercio informal o a emprender el viaje migratorio, advirtió el secretario general de la Central General de Trabajadores (CGT), Daniel Durón.
El representante gremial cuestionó que, a pesar de que los indicadores macroeconómicos proyectan un crecimiento del 4 % para este año, la pobreza continúe profundizándose en el país, lo que evidencia una brecha estructural que impide que los beneficios del desarrollo económico lleguen a la clase trabajadora.
Según las cifras expuestas por la CGT, un trabajador promedio en el país percibe ingresos de alrededor de 6,500 lempiras mensuales, mientras que el 78 % de los empleados en el sector formal recibe remuneraciones inferiores a los 12,000 lempiras al mes.
Esta brecha, sumada al cierre de micro y pequeñas empresas, ha provocado distorsiones severas en el mercado laboral como la escasez de mano de obra en oficios técnicos —entre ellos la electromecánica y la albañilería—, debido a que el personal calificado prefiere migrar a otros países donde recibe ingresos significativamente mayores por el mismo trabajo.
Ante este panorama, la dirigencia sindical hizo un llamado a los sectores políticos, empresariales y gremiales para concentrar esfuerzos en la búsqueda de soluciones integrales que mejoren los ingresos de la población, en lugar de mantener disputas partidarias.
Para la CGT, resulta prioritario ejecutar políticas públicas enfocadas en el fortalecimiento del salario real, la estabilidad laboral y el respaldo a las pequeñas unidades productivas, frenando así la fuga de mano de obra y el deterioro del tejido social golpeado por la pobreza.
