
Comerciantes hondureños han expresado preocupación ante lo que califican como una competencia desleal provocada por la creciente expansión de negocios de origen chino en el país, situación que, según afirman, ha impactado de forma significativa sus ventas.
De acuerdo con el sector, desde el establecimiento de relaciones diplomáticas con China en 2023 se ha registrado un aumento considerable en la apertura de restaurantes, tiendas de ropa y establecimientos mayoristas en distintas zonas del territorio nacional, especialmente en ciudades como Tegucigalpa y San Pedro Sula, aunque el fenómeno también se ha extendido a otros municipios.
Pequeños y medianos comerciantes aseguran que la presencia de estos nuevos negocios ha provocado una caída drástica en sus ingresos, lo que ha encendido las alarmas en el sector.
Ante esta situación, el Congreso Nacional aprobó recientemente una moción para investigar la operación de estos establecimientos, involucrando al Servicio de Administración de Rentas (SAR), al Instituto Nacional de Migración y al Banco Central de Honduras, con el objetivo de verificar el cumplimiento de obligaciones fiscales y la situación legal de sus propietarios.
Por su parte, el director ejecutivo de Aduanas, Marco Abadie, señaló que no se opone a la importación o inversión extranjera, pero recalcó que todos los negocios deben cumplir con el pago de impuestos, advirtiendo que, de lo contrario, se aplicarán las medidas legales correspondientes.
Los comerciantes han solicitado a las autoridades una respuesta más rápida y efectiva ante lo que consideran un problema que ya está afectando seriamente la economía de miles de familias hondureñas.