
El Gobierno de Honduras oficializó este viernes el lanzamiento de una ofensiva de gran envergadura contra el crimen organizado, las maras y las pandillas a nivel nacional. Las denominadas “acciones contundentes” iniciarán de forma simultánea a partir del próximo lunes 1 de junio e involucrarán el despliegue de tecnología de punta, asistencia económica y un fuerte acompañamiento logístico internacional.
El ministro de Comunicación y Estrategia, José Argueta, detalló que esta nueva planificación operativa es el resultado directo de la participación del Estado en la cumbre de seguridad “Escudo de las Américas”, un foro de alto nivel convocado en Washington por el mandatario estadounidense, Donald Trump.
“Es un primer paso para que todos los gobiernos de Latinoamérica en conjunto trabajemos contra el crimen organizado, apoyados por una potencia mundial como Estados Unidos en acompañamiento técnico, fortalecimiento de nuestras fuerzas y persecución del crimen”, precisó el funcionario, anunciando la llegada inminente de asesores internacionales al país.
Intervención en 40 municipios y tipificación de «terroristas»

La Secretaría de Seguridad se encuentra ultimando los detalles tácticos para el despliegue de las tropas en los 40 municipios clasificados actualmente bajo «alta peligrosidad». Los pilares legales e internacionales del nuevo plan contemplan:
- Estatus de Organizaciones Terroristas: En la cumbre continental se acordó homologar las leyes para declarar a las maras y pandillas bajo este estatus criminal. Según Argueta, esta medida otorgará a los jueces y fiscales un «mayor margen de acción» y marcos jurídicos mucho más ágiles para ejecutar capturas y desmantelar redes de financiamiento ilícito.
- Cooperación Multilateral: El respaldo institucional y financiero no provendrá únicamente de EE. UU.; la estrategia incluye mecanismos de cooperación técnica y recursos frescos provistos por diversas naciones de Latinoamérica y la Unión Europea.
Sacudida institucional: Adiós a la Dipampco y nueva Agencia Nacional

El ministro vinculó el inicio de estas operaciones de choque con una serie de reformas estructurales internas orientadas a sanear las instituciones encargadas de la seguridad pública. Entre los cambios más radicales ejecutados en las últimas horas destacan:
- Nueva Jurisdicción: La creación por decreto legislativo de la Agencia Nacional Contra el Crimen, que centralizará la inteligencia del Estado.
- Disolución de Unidades: La cancelación definitiva de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), buscando una reestructuración absoluta de los mandos operativos.
- Depuración Inmediata: El inicio de procesos rigurosos de certificación y confianza de las tropas. «Manzanas podridas no pueden afectar el resto del sistema y en eso es en lo que estamos trabajando», sentenció Argueta, asegurando que solo el personal idóneo permanecerá al frente de la seguridad ciudadana.