
El funcionario explicó que esta medida busca mejorar el control de las cuentas, recuperar recursos para la estatal y avanzar en la reducción de las pérdidas de energía eléctrica, mediante una revisión que permita identificar irregularidades y fortalecer la gestión comercial.
Como parte de la reorganización interna, Peña Panting indicó que el área encargada de combatir las pérdidas fue incorporada a la estructura de la ENEE a través de la Unidad Técnica de Control de Distribución (UTCD). A su vez, el Programa de Reducción de Pérdidas pasó a operar como una gerencia dentro de esa unidad.
Según detalló, estos cambios responden a los compromisos establecidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), orientados a evitar la duplicación de funciones y mejorar la coordinación de las tareas relacionadas con el sector energético.

El gerente general señaló que la institución comenzó por las cuentas de mayor peso económico, debido a que mantenerlas organizadas y actualizadas permitiría mejorar el control de una parte significativa de los ingresos. Aunque reconoció que también se realizan revisiones en viviendas y otros usuarios de menor consumo, afirmó que la prioridad actual está en ese grupo de grandes clientes.
Asimismo, aseguró que la ENEE dispone de un plan nacional para reducir las pérdidas eléctricas, documento que ya fue presentado a organismos multilaterales, a la Secretaría de Finanzas y a la Presidencia de la República. Añadió que se espera avanzar próximamente en la ejecución de las acciones contempladas.
Peña Panting también advirtió que la institución dará a conocer posibles casos de corrupción interna si se detecta la participación de empleados en la eliminación irregular de deudas o en la manipulación de medidores. Aclaró que el propósito es permitir que avance el proceso de ordenamiento, sin realizar señalamientos públicos antes de contar con elementos que los respalden.
Con estas medidas, la ENEE busca fortalecer sus controles administrativos y comerciales, mejorar la recuperación de ingresos y combatir las prácticas que contribuyen a las pérdidas económicas y energéticas de la institución.