
La Secretaría de Educación descartó cualquier intención de cerrar las escuelas normales bilingües que operan en Honduras y anunció que estos centros serán objeto de un proceso de fortalecimiento para mejorar su funcionamiento académico y administrativo.
El viceministro de Educación, Dennis Cáceres, aseguró que los diez establecimientos que ofrecen esta modalidad continuarán activos y que la institución busca atender las dificultades que actualmente enfrentan sin recurrir al cierre de los centros.
Entre los asuntos que requieren revisión mencionó aspectos relacionados con la situación jurídica de los estudiantes al concluir su formación, así como condiciones laborales y de permanencia de los docentes asignados a los internados.
Cáceres sostuvo que estos problemas deben abordarse mediante medidas específicas que permitan garantizar la continuidad del modelo educativo bilingüe. En ese sentido, pidió a los estudiantes retomar sus actividades académicas y a los padres de familia mantener la confianza en la permanencia de las instituciones.

El funcionario también señaló que existe preocupación por el uso de los estudiantes en medio de las discusiones políticas generadas alrededor del futuro de las normales, por lo que insistió en que la Secretaría de Educación mantiene vigente el servicio educativo.
La matrícula presenta diferencias importantes entre los distintos centros. Mientras algunas escuelas cuentan con grupos de aproximadamente 30 o 40 estudiantes, otras registran entre 350 y 400 alumnos.
Uno de los temas que todavía permanece pendiente de definición es el mecanismo mediante el cual los jóvenes que egresen de estas instituciones podrán participar en los concursos para acceder a plazas dentro del sistema público de educación.
Con la decisión de mantener abiertas las escuelas normales bilingües, la Secretaría de Educación plantea ahora avanzar en la solución de los problemas administrativos y académicos que afectan a estos centros y establecer condiciones que permitan fortalecer su oferta formativa.
