
La economía de Honduras enfrenta la segunda mitad de 2026 con un panorama mixto: mientras conserva indicadores de estabilidad en el ámbito financiero, comienza a mostrar señales de desaceleración en su crecimiento y enfrenta mayores desafíos para sostener el ritmo de la actividad productiva, según un análisis divulgado por el centro de estudios Sendas.
El informe, titulado “A mitad de año: menos impulso, más presión en la economía hondureña”, señala que el país mantiene fortalezas macroeconómicas, como un nivel sólido de reservas internacionales, una reducción en el riesgo país, mejores condiciones de financiamiento y avances en el cumplimiento del programa acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Sin embargo, el estudio advierte que los principales motores de la economía han comenzado a perder fuerza, situación que coincide con un aumento en el costo de vida y la necesidad de impulsar reformas estructurales para fortalecer el crecimiento en los próximos meses.
Las cifras reflejan esta moderación. El Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento interanual de 3.6 % durante el primer trimestre de 2026, inferior al 4.3 % alcanzado en el mismo período del año anterior.