
La escasez de lluvias y la prolongación de la canícula continuarán afectando al territorio hondureño, con pronósticos que advierten sobre condiciones de pocas precipitaciones hasta aproximadamente el 10 de septiembre del presente año.
Francisco Argeñal, director del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS), informó que este escenario podría intensificar la problemática que enfrentan los productores agrícolas del país, debido a las pérdidas en cultivos y el riesgo que representa para la seguridad alimentaria.
Ante esta situación, la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO) elevó la alerta amarilla para 75 municipios que permanecían bajo alerta verde, debido al impacto del déficit hídrico.
El retraso en la llegada de las lluvias ha generado preocupación entre las familias productoras, especialmente del sector agrícola, que enfrentan dificultades para mantener sus cultivos y garantizar la producción.

“Estamos bajo un Niño fuerte, y este fenómeno incluso se fortalecerá un poco más en los próximos meses. Tendremos estas condiciones prácticamente hasta el principio del próximo año”, señaló el director de CENAOS.