
La capital hondureña registrará una reducción significativa de lluvias este 2026, debido a la influencia del fenómeno climático del niño, según advirtió el centro de estudios atmosféricos oceanográficos y sísmicos, señala que Tegucigalpa podría recibir hasta un 30% menos de precipitaciones en comparación con un año normal.
El promedio anual de lluvia en la capital oscila entre los 800 y 1000 mm de agua, pero este año las precipitaciones serán considerablemente menores, afectando la recuperación de las principales represas que abastecen a la ciudad, entre ellas los Laureles y la Concepción.
Antes de ese periodo las autoridades reiteraron el llamado a la población para ahorrar el agua y hacer un uso responsable del recurso, según la programación establecida por la comuna capitalina verán zonas que recibirán agua cada 3 y hasta cinco días dependiendo de la fuente de abastecimiento asignada cada sector.