
La aprobación de la Ley de Justicia Energética representa un paso relevante para Honduras, de acuerdo con Viviana Casco, representante del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), quien destacó la decisión del Congreso y confirmó que el organismo continuará brindando apoyo técnico al país.
Casco señaló que el sistema de gobernanza del sector energético requería modificaciones para mejorar su funcionamiento. En ese sentido, valoró que el proceso legislativo permitiera concretar una normativa que, a su juicio, puede contribuir a fortalecer la gestión de la energía en Honduras.
La representante de CAF también reconoció las gestiones realizadas por las autoridades del Poder Ejecutivo y Legislativo, así como el respaldo de los diputados que participaron en la aprobación de la reforma.
Sin embargo, consideró que el verdadero reto comienza con la puesta en práctica de las nuevas disposiciones. Explicó que transformar el funcionamiento de una empresa estatal de energía es un proceso que requiere planificación, coordinación institucional y cumplimiento de una serie de etapas.

Casco indicó que Honduras no enfrenta un desafío aislado, ya que otros países de la región también han tenido que desarrollar planes de trabajo para mejorar la administración y sostenibilidad de sus sistemas eléctricos.
En este proceso, CAF prevé mantener su colaboración con Honduras mediante cooperación técnica no reembolsable. El objetivo será aportar conocimientos y asistencia especializada que faciliten la implementación de las reformas aprobadas.
