
El Banco Mundial advirtió que el encarecimiento internacional de la energía, alimentos y fertilizantes podría provocar un aumento de la inflación y mayores niveles de pobreza en Centroamérica, afectando especialmente a las economías más dependientes de importaciones esenciales para su funcionamiento.
Según el informe Commodity Markets Outlook 2026, la crisis generada por la interrupción del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz disparó los precios del petróleo, fertilizantes y materias primas, elevando los costos de producción, transporte y generación eléctrica en países de la región.
El organismo internacional alertó que esta presión podría traducirse en menor crecimiento económico, reducción del poder adquisitivo y mayor inseguridad alimentaria, por lo que recomendó fortalecer cadenas de suministro, diversificar fuentes energéticas y ampliar medidas de protección social para mitigar el impacto.