
Ante la reciente moción aprobada por el Congreso Nacional para supervisar y regular los comercios asiáticos en el país, el representante de la Asociación de Descendientes Chinos en Honduras, el general en condición de retiro Mario Hung, salió en defensa de estos empresarios asegurando que operan de manera completamente legal y cumplen con todas sus obligaciones tributarias.
Hung rechazó categóricamente los señalamientos en contra de esta comunidad e instó a no “satanizar” a la inversión extranjera. Asimismo, destacó que estos comerciantes ingresan al país bajo el marco de la ley, realizan estudios de mercado previos y dinamizan la economía nacional al ofrecer productos a bajos costos que sirven de insumo para la reventa por parte de pequeños emprendedores hondureños.
Por otra parte, el portavoz desvirtuó las denuncias sobre supuesta explotación laboral a empleados nacionales, afirmando que los trabajadores reciben el salario correspondiente y aclarando que, en el caso de los guardias de seguridad, la responsabilidad laboral recae en las agencias contratistas y no en los dueños de los negocios.
Hung subrayó que estos inversionistas incluso benefician a la economía local al ofrecer mejores condiciones de alquiler a los propietarios de locales comerciales; no obstante, concluyó que la tarea de regular y supervisar la instalación de nuevos establecimientos en el territorio es una competencia exclusiva de las autoridades nacionales, sin importar la nacionalidad de los empresarios.