
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, defendió las reformas al sector energético presentadas ante el Congreso Nacional e hizo un llamado a los 128 diputados a analizar las propuestas con responsabilidad y en equipo.
Durante su intervención, Asfura reiteró su respeto a la independencia de poderes, descartó presiones para la aprobación del proyecto y se mostró dispuesto a incorporar modificaciones que garanticen constitucionalmente que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) siga siendo un activo de todos los hondureños.
Reconoció que, aunque el precio internacional del petróleo presiona los costos, su administración asume el compromiso de enfrentar la crisis financiera de la estatal y modernizar su infraestructura para trasladar tarifas más competitivas a los consumidores.
Como parte de la estrategia para reducir las pérdidas operativas y sanear la empresa, el mandatario anunció un plan de infraestructura energética con una inversión proyectada de aproximadamente 248 millones de dólares, de los cuales unos 174 millones ya se encuentran encaminados para su ejecución en los próximos meses.
Estos recursos se destinarán a la instalación y sustitución de medidores, el despliegue de cuadrillas de atención técnica y el fortalecimiento de las líneas de transmisión y distribución.
No obstante, Asfura advirtió que una sola ley no resolverá de inmediato los problemas estructurales del sector, por lo que anticipó la necesidad de futuras medidas complementarias que permitan diversificar la generación a menor costo y transformar el rumbo del país.
