
La construcción de una ruta de evacuación y otras obras de protección en el sector La Isla, de la colonia Izaguirre, registra un avance cercano al 80 %, informó la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC). El proyecto, que cuenta con una inversión de 11 millones de lempiras y el apoyo de la cooperación alemana, busca reducir los riesgos de inundación y mejorar la seguridad de aproximadamente 5,000 habitantes.
La municipalidad prevé concluir los trabajos en diciembre de este año. La intervención responde a las dificultades que enfrentaban las familias de esta zona, ubicada al noreste de Tegucigalpa, cerca del bulevar Morazán, donde anteriormente debían cruzar la quebrada para desplazarse hacia sus viviendas y salir de la comunidad, exponiéndose a situaciones peligrosas durante las lluvias.
El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, destacó que las obras preventivas son fundamentales para proteger vidas, aunque sus beneficios no siempre resulten evidentes para la población.


El edil señaló que este tipo de infraestructura permite anticiparse a las emergencias y brindar condiciones más seguras a las comunidades expuestas a amenazas naturales, como parte de los esfuerzos para fortalecer la prevención en la capital.
Por su parte, Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos (SIMGER), explicó que el proyecto incluye un paso peatonal elevado de 136 metros de longitud, provisto de barandales metálicos y accesos que conectan directamente con las viviendas. Esta estructura permitirá a los residentes contar con una vía de tránsito permanente y una alternativa para evacuar el sector cuando sea necesario.
Los trabajos también contemplan la construcción de un muro de contención de 68.62 metros de largo y 3.15 metros de altura, destinado a brindar protección al área intervenida. A esto se suma un disipador de energía de concreto reforzado de 39 metros, diseñado para disminuir la velocidad del agua y reducir su impacto.

Como parte de las mejoras complementarias, se construyen 28 metros de gradas de concreto reforzado y 75.144 metros cuadrados de aceras. Asimismo, se aplicará concreto lanzado en puntos específicos para reforzar los taludes y contribuir a la estabilidad del terreno.
Quiñónez indicó que la iniciativa incorpora además un pequeño espacio recreativo para los vecinos, especialmente para los niños, quienes dispondrán de un lugar de esparcimiento en una comunidad que carece de suficientes áreas destinadas a este fin.