
Honduras enfrenta un preocupante aumento de casos de tos ferina durante 2026, con 122 contagios confirmados y 10 muertes de bebés menores de un año, según datos oficiales de la Secretaría de Salud. El repunte ha encendido las alertas sanitarias por tratarse de una enfermedad prevenible mediante vacunación.
Las autoridades atribuyen la crisis a la baja cobertura de inmunización registrada en distintos sectores del país. Aunque aseguran que existe disponibilidad de vacunas.
La Secretaría de Salud intensificó las campañas de vacunación e hizo un llamado urgente a padres de familia para completar los esquemas de inmunización infantil, insistiendo en que el país debe superar el 95% de cobertura para frenar la propagación de la enfermedad.
Expertos advierten que los lactantes son el grupo más vulnerable, ya que la tos ferina puede evolucionar rápidamente y causar complicaciones respiratorias severas e incluso la muerte si no se previene a tiempo.