
El Sistema de Naciones Unidas y el Gobierno de Honduras activaron un plan de acción anticipatoria con un fondo de 4 millones de dólares para mitigar los efectos de la sequía, beneficiando a unas 65 mil personas en condiciones de vulnerabilidad, especialmente en comunidades de El Paraíso y Francisco Morazán.
Por su parte, la estrategia, basada en pronósticos climáticos, contempla asistencia alimentaria, apoyo a la producción agrícola, acceso a agua y programas de salud y nutrición, con la participación de organismos internacionales y la coordinación de Copeco para atender de forma preventiva a las poblaciones más expuestas.
Asimismo, las autoridades destacaron que el objetivo es evitar que la sequía evolucione hacia una crisis humanitaria, en un país altamente vulnerable al cambio climático y donde fenómenos como El Niño amenazan la seguridad alimentaria de miles de familias.