
El director nacional de Vialidad y Transporte, Lenin Morell Andino, reveló en el program de «Honduras al Punto» de Ten TV Canal 10 que alrededor de 185 mil hondureños han sido sancionados por diferentes faltas de tránsito, entre leves, graves y muy graves, pero pese a las restricciones impuestas muchos continúan conduciendo.
Morell Andino detalló que, entre los sancionados, 15 mil ciudadanos fueron castigados por conducir bajo los efectos del alcohol. En estos casos, las medidas contemplan multas que pueden representar medio salario mínimo o un salario mínimo, además de la suspensión del permiso de conducir por seis meses.
Sin embargo, el funcionario señaló que uno de los principales problemas es que los conductores siguen utilizando sus vehículos aun cuando tienen suspendido el permiso.
“Todas estas personas conducen con su permiso suspendido por un periodo de seis meses, otros hasta por un periodo de un año o dos años, siguen conduciendo”, manifestó Morell Andino.
El director nacional de Vialidad y Transporte explicó que las sanciones están establecidas, pero existen dificultades para garantizar que los infractores cumplan con las restricciones impuestas. Esta situación representa un desafío para las autoridades, especialmente cuando se trata de personas sancionadas por faltas que pueden poner en riesgo la seguridad de otros usuarios de las carreteras.
Asimismo, Morell Andino informó que actualmente existen 600 mil hondureños con el permiso de conducir vencido, una cifra que se suma a la problemática que enfrenta el sistema de tránsito nacional.
Las autoridades consideran necesario fortalecer los mecanismos de control para evitar que los conductores sancionados continúen circulando durante los períodos en que tienen restricciones para hacerlo.
Las cifras también ponen sobre la mesa la necesidad de mejorar la aplicación y seguimiento de las sanciones, debido a que una multa o la suspensión de un permiso pierde efectividad si el infractor puede continuar conduciendo sin mayores obstáculos.
Morell Andino enfatizó que el objetivo de las medidas no es únicamente sancionar a los conductores, sino prevenir accidentes y proteger la vida de los ciudadanos. Por ello, las autoridades buscan fortalecer los controles sobre quienes incumplen las normas y garantizar que las restricciones establecidas sean respetadas.
La cantidad de conductores sancionados, sumada a los cientos de miles que mantienen sus permisos vencidos, refleja uno de los principales retos para las autoridades encargadas de la seguridad vial en Honduras.