
En una cumbre de alta tensión que duró más de dos horas en el Gran Salón del Pueblo, el presidente de China, Xi Jinping, lanzó una advertencia directa a su homólogo estadounidense, Donald Trump: cualquier mal manejo respecto a la soberanía de Taiwán podría llevar a las dos potencias a un conflicto armado sin precedentes.
Los puntos críticos de la cumbre:
- Taiwán como «Línea Roja»: Xi enfatizó que este es el tema más sagrado y sensible de la relación bilateral. Aunque abogó por una sociedad estratégica, dejó claro que China no tolerará interferencias en la isla.
- Seguridad Energética e Irán: Ante la guerra en Irán, ambos líderes coincidieron en un punto vital: la necesidad de mantener abierto el Estrecho de Ormuz. Un cierre de esta ruta petrolera estratégica dispararía los precios del combustible a niveles catastróficos para ambas economías.
- Diplomacia Personal vs. Geopolítica: Pese a la advertencia de Xi, Trump mantuvo su estilo conciliador en persona, calificando al líder chino como un «gran líder y amigo», apostando a que su relación personal pueda destrabar las disputas sobre inteligencia artificial y comercio.
Este encuentro representa la primera visita de un mandatario estadounidense a suelo chino en casi una década, ocurriendo en un momento donde la tecnología y el control de las rutas del petróleo definen el nuevo orden mundial.