
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta crecientes dificultades para poner fin al conflicto con Irán, una confrontación que ya supera las diez semanas pese a que inicialmente se proyectaba como una operación de corta duración.
Analistas señalan que la resistencia de Teherán, su control estratégico sobre el estrecho de Ormuz y la falta de avances definitivos en las negociaciones han complicado la estrategia de Washington, mientras el impacto económico y político comienza a reflejarse dentro de Estados Unidos.
En medio de este escenario, ambas partes negocian un memorándum mediado por Pakistán que podría abrir una ventana para el cese de hostilidades, aunque expertos advierten que un acuerdo preliminar difícilmente resolvería décadas de tensiones vinculadas al programa nuclear iraní y las sanciones internacionales.