
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes 3 de noviembre que su país dejará de proporcionar ayuda militar y financiera anual a Israel al finalizar 2026, en una decisión que modificaría uno de los principales mecanismos de cooperación en materia de defensa entre ambos aliados.
Durante una entrevista telefónica con Fox News, Trump aseguró que llegó a un acuerdo con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para poner fin a la asistencia económica que Washington ha destinado durante años al Gobierno israelí. Según el mandatario, el monto asciende a aproximadamente 4.000 millones de dólares anuales.

«Ya hemos acordado que, a finales de este año, dejaremos de pagar a Israel», afirmó Trump, quien justificó la decisión al señalar que el país de Oriente Medio cuenta con recursos suficientes para financiar sus propias necesidades de defensa.
Sin embargo, el presidente estadounidense aclaró que la medida no implica necesariamente el fin de la cooperación militar entre ambos países. Trump sostuvo que Israel podrá continuar adquiriendo armamento estadounidense mediante compras comerciales y aseguró que Washington seguirá dispuesto a ayudarlo si lo necesita.
El anuncio introduce cambios en el esquema de asistencia vigente. Estados Unidos mantiene un memorando de entendimiento firmado en 2016 que contempla 38.000 millones de dólares en asistencia militar durante diez años, equivalente a unos 3.800 millones anuales. El acuerdo está previsto para concluir en 2028, por lo que la fecha anunciada por Trump adelantaría el fin de ese mecanismo de financiación.
Hasta el momento, no se han detallado públicamente todos los procedimientos necesarios para ejecutar la decisión ni cómo se resolverá su relación con los compromisos establecidos en el acuerdo vigente. Tampoco se había emitido una respuesta inmediata de la oficina de Netanyahu sobre las declaraciones del mandatario estadounidense.
Trump también vinculó el anuncio con el debate político interno de Estados Unidos, al argumentar que la asistencia a Israel se ha convertido en un tema utilizado por sectores demócratas para cuestionar el gasto público destinado a ese aliado.
La decisión se produce en un contexto de creciente discusión dentro de Estados Unidos sobre el alcance de su respaldo a Israel, especialmente desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023.
Por su parte, el líder opositor israelí Yair Golan advirtió que poner fin a la asistencia estadounidense podría perjudicar la seguridad del país, que enfrenta amenazas en varios frentes regionales.
Aunque el anuncio apunta a una reducción significativa del respaldo financiero directo, la continuidad de las ventas de armas podría mantener una parte importante de la relación estratégica entre Washington y Tel Aviv. Las condiciones definitivas de la medida dependerán de su implementación y de los detalles que ambos gobiernos den a conocer.