
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su país bombardeará infraestructura iraní, incluidos puentes y centrales eléctricas, cada vez que Teherán ataque embarcaciones en el estratégico estrecho de Ormuz.
La amenaza se produce en medio de una escalada militar que suma más de once noches de bombardeos estadounidenses contra Irán y una creciente disputa por el control de esta ruta marítima, por donde en tiempos de paz transita una importante parte del petróleo y gas comercializados a nivel mundial.
Trump aseguró que cualquier ataque iraní contra un buque, ya sea con misiles, cohetes o drones, tendría como respuesta la destrucción de un puente o una planta de energía.
La advertencia ha elevado la tensión en un conflicto que también ha generado preocupación por el suministro energético y el aumento del precio del petróleo.
Mientras Washington endurece su postura, Irán ha reiterado que continuará con sus acciones de represalia y persisten esfuerzos diplomáticos para buscar una salida al conflicto.