
Al menos 64 personas murieron y decenas resultaron heridas tras la colisión de dos trenes de alta velocidad registrada la mañana de este miércoles 28 de octubre en las inmediaciones de la estación de Urda, en la provincia de Toledo, España. Las autoridades advirtieron que el número de víctimas mortales podría aumentar mientras continúan las labores de rescate y revisión de los vagones siniestrados.
De acuerdo con el balance provisional difundido por los servicios de emergencia de Castilla-La Mancha, 24 de los fallecidos viajaban en el tren AVE de Renfe y otros 40 en el convoy de la compañía Iryo. Además, se reportaron 58 personas heridas de diversa consideración, quienes fueron atendidas por los equipos sanitarios desplegados en la zona.

El accidente ocurrió aproximadamente a las 8:54 de la mañana, hora local, en el punto kilométrico 118 de la línea ferroviaria que conecta Madrid con Andalucía, entre las localidades de Mora, Orgaz y Urda. Según los primeros reportes, un tren AVE que se dirigía desde Madrid hacia Sevilla impactó por detrás contra un convoy de Iryo que se encontraba detenido en la vía.
En ambos trenes viajaban aproximadamente 544 pasajeros. El servicio de Renfe transportaba a 397 personas, mientras que en el tren de Iryo se movilizaban 147 pasajeros, incluido un bebé, según los datos publicados por medios españoles a partir de información oficial.
Despliegan equipos de emergencia
Tras conocerse el siniestro, las autoridades de Castilla-La Mancha activaron el Plan Territorial de Emergencia para coordinar la respuesta institucional y facilitar la atención de las personas afectadas.
Al lugar se desplazaron bomberos, ambulancias, unidades de cuidados intensivos móviles, helicópteros sanitarios y personal especializado en rescate. También se solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias para apoyar las operaciones en el área del accidente.
La magnitud de los daños complicó las tareas de recuperación de las víctimas, debido a que varios vagones descarrilaron y algunos cayeron por un terraplén. Los equipos de rescate trabajaron entre las estructuras dañadas para localizar a posibles sobrevivientes y recuperar los cuerpos de las personas fallecidas.
Asimismo, se habilitaron puntos de atención para familiares en distintas estaciones ferroviarias, entre ellas Atocha, en Madrid, y Santa Justa, en Sevilla, además de instalaciones en la localidad de Urda.
Investigan las causas del accidente
Las causas de la colisión todavía no han sido establecidas de manera definitiva. El administrador de la infraestructura ferroviaria, Adif, informó que analiza sus sistemas y la secuencia de los acontecimientos para determinar qué ocurrió antes del impacto.
Entre las primeras hipótesis divulgadas por medios españoles figura la posibilidad de que se produjera una incidencia en los sistemas de señalización y que una instrucción operativa permitiera al tren de Renfe continuar su marcha cuando el convoy de Iryo permanecía detenido. Sin embargo, estos señalamientos forman parte de las primeras líneas de investigación y no constituyen una conclusión oficial sobre las responsabilidades del siniestro.
El accidente provocó la interrupción de la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía, mientras las autoridades priorizan la atención a los afectados y el desarrollo de las investigaciones.
La tragedia vuelve a situar bajo atención la seguridad ferroviaria española, después de otros accidentes registrados durante 2026. No obstante, será necesario esperar los resultados de las pesquisas para establecer si existe alguna relación entre estos sucesos y determinar las circunstancias específicas de la colisión ocurrida en Toledo.