
El desastre provocado por las fuertes inundaciones y deslizamientos registrados el pasado miércoles deja ya al menos 804 personas fallecidas entre Nepal y China, mientras continúan las labores de rescate en las zonas más afectadas.
En Nepal, las autoridades contabilizan 788 víctimas mortales, además de 239 personas heridas y unas 2,502 que permanecen desaparecidas. En territorio chino se han confirmado otros 16 fallecimientos y 546 personas siguen sin ser localizadas.
Con estos registros, el número de desaparecidos en ambos países supera los 3,000, entre ellos varios turistas extranjeros. Las autoridades advierten que los balances podrían modificarse conforme avancen las labores de búsqueda y se logre verificar la información en las áreas de difícil acceso.
Más de 19,800 miembros de las fuerzas de seguridad y equipos de emergencia participan en las operaciones de rescate en Nepal. Uno de los principales focos de atención son varias instalaciones hidroeléctricas afectadas por los deslizamientos, donde se teme que cientos de trabajadores permanezcan atrapados.
Mientras continúan los esfuerzos para localizar sobrevivientes y recuperar víctimas, organismos internacionales y países aliados han enviado suministros para apoyar las tareas de emergencia y atención a los afectados.