
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su decisión de presentar su renuncia a la Presidencia de la República, en medio de una profunda crisis social, económica y política desatada por la intervención y cierre del Ueno Bank, entidad financiera que mantiene afectados los ahorros de millones de ciudadanos y recursos de organismos del Estado.
La decisión del mandatario se produce después de que un bloque de diputados de oposición, acompañado por legisladores disidentes del oficialista Partido Colorado, presentara el miércoles 4 de noviembre una acusación formal para impulsar un juicio político contra Peña y su vicepresidente, Pedro Alliana, por presunto mal desempeño de sus funciones.

El proceso parlamentario fue promovido por los diputados opositores Johanna Ortega, Raúl Benítez y Rocío Vallejo, quienes entregaron el libelo acusatorio ante la Cámara de Diputados, amparados en el artículo 225 de la Constitución paraguaya. El legislador Mauricio Espínola, de la facción disidente Añeteté del Partido Colorado, confirmó que la iniciativa contaba con 35 firmas de respaldo para solicitar una sesión extraordinaria y debatir la posible destitución de los dos funcionarios.
En medio de este escenario, Peña se dirigió a la población paraguaya mediante un pronunciamiento en el que reconoció que atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida y aseguró que su decisión responde a la necesidad de preservar la estabilidad nacional, la paz social y las instituciones democráticas.
«He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas», expresó el mandatario.
Asimismo, aseguró que su determinación está fundamentada en el respeto a la Constitución Nacional y a los mecanismos democráticos establecidos en el país, al considerar que ningún cargo público puede estar por encima del bienestar de los ciudadanos.
El detonante de la crisis fue la intervención del Ueno Bank por parte del Banco Central del Paraguay (BCP), debido a una severa insuficiencia de capital que, según los señalamientos de la información proporcionada, comprometía la continuidad de sus operaciones.
La entidad financiera cuenta con aproximadamente 2.9 millones de clientes en un país de 6.1 millones de habitantes, por lo que la paralización de sus operaciones generó preocupación entre los depositantes, además de afectar la liquidez de diferentes organismos estatales que mantenían recursos en el banco.
La controversia también alcanzó al presidente Peña debido a los cuestionamientos sobre sus anteriores vínculos accionariales con el grupo controlador de la entidad financiera, de los que se habría desvinculado en 2025. Los legisladores que impulsaron el juicio político señalaron presuntos conflictos de intereses y cuestionaron la evolución de su patrimonio.
En ese contexto, el diputado independiente Raúl Rubín cuestionó duramente la actuación del mandatario y aseguró que la crisis financiera ha dejado a una parte importante de la población sin acceso a sus recursos.
«Dos de cada tres paraguayos hoy no pueden hacer uso de su dinero y el principal responsable es Santiago Peña, eso hasta sus aliados lo saben», manifestó el legislador.
Por su parte, Mauricio Espínola advirtió que las consecuencias políticas y económicas de la crisis podrían extenderse hasta las próximas elecciones generales de 2028, al considerar que el Partido Colorado también pagaría un alto costo por la situación.
«Si Santiago Peña no se va, el Partido Colorado tiene muy pocas chances de seguir en la conducción nacional de la República en el 2028», advirtió.
De acuerdo con el procedimiento constitucional, si la acusación lograba avanzar en la Cámara de Diputados, el expediente debía pasar al Senado, encargado de constituirse en tribunal del juicio político. Para concretar la destitución se requerirían 30 votos de los 45 senadores.
#ÚLTIMAHORA 🚨🇵🇾El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció a su cargo como presidente después de que explotara el escándalo con Ueno Bank. https://t.co/tlfBskMVDJ
— Abriendo Brecha (@Abriendo_Brecha) November 5, 2026
Durante su pronunciamiento, el presidente paraguayo también pidió disculpas a la población si considera que en algún momento falló durante su gestión y aseguró que nunca tuvo la intención de defraudar la confianza depositada en él.
«También quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí», expresó.
Uno de los puntos centrales de su mensaje estuvo relacionado con la preocupación por los ahorros de los paraguayos afectados por la crisis bancaria. Peña sostuvo que su principal prioridad es garantizar la devolución de los recursos y proteger el patrimonio de las familias que confiaron su dinero en el sistema financiero.
«Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos, que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos y los recursos que pertenecen a todos los paraguayos», manifestó.
Finalmente, el mandatario hizo un llamado a respetar la democracia, proteger las instituciones y superar las diferencias políticas para garantizar la tranquilidad del país.
«Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República. Ninguna persona está por encima del Paraguay», concluyó Peña, agradeciendo a los ciudadanos por haberle dado la oportunidad de servir a la nación.