
El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, denunció que Kiev intenta implicar directamente a Bielorrusia en el conflicto bélico para ampliar la geografía de los combates y obstaculizar una salida diplomática. Lavrov advirtió que Moscú está dispuesto a tomar todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de su aliado, en estricto cumplimiento del acuerdo bilateral de garantías de seguridad vigente desde marzo de 2025.
El jefe de la diplomacia rusa condenó las recientes amenazas del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, así como el ataque con drones contra un autobús que transportaba a un equipo juvenil de fútbol bielorruso en la región rusa de Briansk, calificando estos actos de terroristas.
La escalada de tensión responde a un ultimátum sin precedentes de Zelenski, quien otorgó un plazo de menos de una semana al mandatario bielorruso, Alexandr Lukashenko, para desmantelar cuatro estaciones tecnológicas en las regiones de Brest y Gomel, las cuales, según Kiev, sirven de guía para los ataques rusos con drones en el norte de Ucrania.
De no cumplir con el retiro de estos equipos repetidores, el líder ucraniano advirtió que sus fuerzas armadas procederán a destruirlos. Ante este escenario, Lavrov arremetió también contra la Comisión Europea por secundar la postura de Kiev, alertando que las implicaciones de estas amenazas ya generan ondas de choque que se extienden por toda Europa y otros continentes.