
El Gobierno de Rusia ha lanzado una severa advertencia al Reino Unido, señalando que las acciones de Londres, al permitir que fuerzas ucranianas utilicen drones británicos para atacar objetivos dentro de territorio ruso, tendrán “consecuencias inevitables”.
La embajada rusa en Londres acusó al gobierno británico de actuar como “cómplice y coautor” en los ataques de Kiev, denunciando una escalada deliberada del conflicto mientras el país europeo profesa hipócritamente un deseo de paz.
En respuesta, el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, fue enfático al reiterar que su nación mantiene un respaldo del 100% hacia Ucrania en su lucha contra la invasión ilegal liderada por Vladímir Putin.
El líder británico defendió la postura de apoyar a Kiev para que pueda defenderse, contando con el respaldo de su ministerio de Defensa, el cual ha comprometido este año un paquete de ayuda militar que incluye la entrega de 150,000 drones y diversos sistemas de misiles para fortalecer las capacidades defensivas ucranianas.
