
La gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul, promulgó este martes la ley denominada «Policía local, crímenes locales», una legislación que prohíbe de manera estricta que los departamentos de policía municipal y estatal colaboren con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en procedimientos migratorios de carácter civil.
La medida busca evitar que las fuerzas del orden locales sean empleadas por la administración del presidente Donald Trump para cumplir cuotas de deportación en lugares de trabajo, iglesias o escuelas. La gobernadora enfatizó que los agentes únicamente asistirán a las autoridades federales en caso de que existan delitos penales confirmados, preservando el enfoque de seguridad comunitaria.
Jefes policiales y defensores de la norma argumentaron que obligar a la policía a ejercer labores migratorias erosiona la confianza ciudadana, desincentiva la denuncia de delitos y debilita el testimonio de testigos. Pese a demandas judiciales presentadas por 15 alguaciles de condados opositores, el gobierno estatal y la fiscal general Letitia James ratificaron la vigencia de la norma en 60 de los 62 condados neoyorquinos.
