
Un tribunal federal estadounidense ha invalidado la suspensión de visados de inmigrante para 75 países impuesta a principios de año por el Gobierno del presidente, Donald Trump, al determinar que el secretario de Estado, Marco Rubio, excedió sus competencias legales con la medida.
La jueza del Distrito Sur de Nueva York, Jeannette Vargas, dictaminó la víspera en una sentencia de 61 páginas que la prohibición es «manifiestamente ilegal» y cuestionó la justificación de la Administración de que los solicitantes de las naciones mencionadas presentaban un alto riesgo de convertirse en una «carga económica» para EE.UU.
La magistrada señaló que se había ordenado a funcionarios estadounidenses denegar visados incluso a inmigrantes que cumplían los requisitos y que probablemente serían autosuficientes, en contravención de una norma que exige evaluaciones individualizadas de cada caso.
Consultado por EFE, un portavoz del Departamento de Estado indicó este sábado que no suelen comentar sobre litigios legales pendientes o en curso.
Sin embargo, el funcionario insistió en que «la Administración Trump protege al pueblo estadounidense al mantener los estándares más rigurosos de evaluación y verificación de los solicitantes de visas».
La lista de afectados por esta directiva incluía varias naciones de América Latina y el Caribe como Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, Haití, Nicaragua y Uruguay.
