
Irán ha puesto sobre la mesa de la Casa Blanca una nueva propuesta de negociación que busca un alto al fuego definitivo y la reapertura del estrecho de Ormuz, pero con una condición audaz: posponer el debate sobre su programa nuclear para más adelante.
Según el portal Axios, el ministro de exteriores iraní, Abás Araqchí, presentó este plan a través de mediadores internacionales tras admitir que en Teherán no existe un consenso sobre cómo cumplir las exigencias de EE. UU. de frenar el enriquecimiento de uranio. La oferta plantea que, una vez levantado el bloqueo naval que asfixia sus puertos, las partes podrían acordar el fin de las hostilidades.
Sin embargo, el panorama para Irán sigue siendo incierto, ya que Donald Trump ha dado señales de querer mantener el «puño de hierro». Mientras el equipo de la Casa Blanca estudia los pasos a seguir, el mandatario estadounidense sugirió recientemente que continuará con el bloqueo naval para obligar a Teherán a ceder por completo en las próximas semanas.
Aunque la diplomacia persa califica sus condiciones como «muy importantes», el estancamiento se agudizó tras la cancelación de viajes de enviados clave de Trump a la región, dejando la propuesta iraní en una cuerda floja que depende del «sí» de Washington este lunes.