
La Guardia Costera de Estados Unidos decomisó 1.165 kilogramos de cocaína tras una serie de operativos marítimos realizados entre marzo y abril de 2026 en el mar Caribe. El cargamento, valorado en más de 19,3 millones de dólares, fue trasladado a una base en Miami Beach, Florida, junto con seis personas detenidas durante las acciones.
Según la institución, la incautación fue resultado de tres intervenciones coordinadas entre unidades navales como los buques cutter Resolute, cutter Tahoma y el USS Billings, con apoyo de equipos especializados en interdicción aérea y marítima, bajo la coordinación del Distrito Sureste con sede en Miami.
Las autoridades detallaron que estas operaciones forman parte de una estrategia regional para frenar el narcotráfico, destacando que aproximadamente el 80% de los estupefacientes con destino a Estados Unidos son interceptados en alta mar, lo que debilita las rutas utilizadas por organizaciones criminales transnacionales.