
Un juez federal de los Estados Unidos frenó las intenciones del presidente Donald Trump de cambiar el nombre del prestigioso Centro Kennedy de Washington por el suyo. El magistrado Casey Cooper resolvió que la ley establece de forma «absolutamente clara» que el mayor complejo cultural de la capital estadounidense debe honrar la memoria del asesinado presidente John F. Kennedy, dictaminando que una «decisión unilateral» de la actual directiva pro-Trump no puede pasar por encima del Congreso.
La histórica resolución de 94 páginas da un plazo de dos semanas para retirar el apellido de Trump de la fachada del edificio. Asimismo, el fallo bloqueó la orden del mandatario de cerrar el centro por dos años para remodelaciones, un proyecto que debía iniciar este 4 de julio pero que coincidía con un fuerte boicot de artistas y una estrepitosa caída en la venta de boletos, desatada desde que la Casa Blanca destituyó a la junta directiva original para colocar a miembros del Partido Republicano.