
Las autoridades de Filipinas ordenaron la evacuación obligatoria de familias que viven en las zonas cercanas al volcán Mayón, luego de que este registrara una erupción moderadamente explosiva que lanzó una columna de ceniza de aproximadamente 3,000 metros sobre su cráter.
El fenómeno ocurrió este viernes 30 de octubre de 2026, alrededor de las 11:53 de la mañana, en la provincia de Albay, al sureste de Manila. Según el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (PHIVOLCS), la actividad volcánica provocó que se elevara el nivel de alerta de 2 a 3, debido al incremento de las posibilidades de una erupción peligrosa.

Ante el riesgo, las autoridades recomendaron evacuar a todas las personas que residen dentro de un radio de seis kilómetros del volcán, considerado una zona permanente de peligro. La medida busca proteger a las comunidades ante posibles flujos de lava, desprendimientos de rocas y corrientes piroclásticas, que consisten en mezclas de gases calientes, cenizas y fragmentos volcánicos que descienden a gran velocidad por las laderas.
De acuerdo con información de las autoridades locales, los municipios de Camalig y Malilipot, así como la ciudad de Tabaco, comenzaron los operativos de evacuación. Hasta las primeras horas de la tarde, se había confirmado el traslado de 205 familias en Camalig y otras 152 en Tabaco. Además, las autoridades estimaban que alrededor de 1,133 familias de ocho municipios y ciudades cercanas podrían necesitar refugio temporal.
La caída de ceniza también fue reportada en Camalig, Guinobatan y sectores elevados de la ciudad de Legazpi, por lo que se advirtió a la población sobre posibles afectaciones respiratorias y dificultades de visibilidad en las carreteras. Como parte de las medidas preventivas, los organismos de emergencia distribuyeron mascarillas y realizaron labores de limpieza en las comunidades afectadas.
Asimismo, el gobierno provincial suspendió las clases en todos los niveles educativos, tanto en centros públicos como privados, mientras se restringieron las actividades turísticas y recreativas dentro de la zona de peligro. Las autoridades también recomendaron a las aerolíneas evitar los vuelos cerca de la cima del volcán, debido a que las partículas de ceniza pueden representar un riesgo para las aeronaves.
El PHIVOLCS advirtió que el Mayón ha entrado en una nueva fase de actividad magmática, lo que aumenta la posibilidad de que se produzcan flujos de lava y corrientes piroclásticas durante los próximos días o semanas. Por ello, pidió mantener las medidas de prevención y respetar las restricciones de acceso.