
Estados Unidos envió este martes a Cuba el primer cargamento de ayuda humanitaria contemplado en el programa de 100 millones de dólares anunciado por el secretario de Estado, Marco Rubio.
El vuelo partió desde Miami con alimentos no perecederos y kits de higiene destinados a unas 700 familias cubanas afectadas por la crisis económica que atraviesa la isla.
La asistencia será distribuida a través de Catholic Relief Services (CRS), la Iglesia católica y Cáritas Cuba, mediante la red de parroquias en el país. Washington aseguró que este mecanismo busca garantizar que los productos lleguen directamente a la población y evitar que sean desviados por las estructuras del régimen cubano.
El Departamento de Estado indicó que el programa amplía una iniciativa de ayuda desarrollada tras el paso del huracán Melissa, cuando fueron distribuidos cerca de nueve millones de dólares en asistencia humanitaria.
En mayo, Rubio anunció la ampliación del apoyo hasta alcanzar los 100 millones de dólares.
El envío ocurre en medio del aumento de la presión de la administración de Donald Trump sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel. Washington mantiene sanciones y otras medidas contra La Habana, mientras sostiene que la ayuda humanitaria debe canalizarse mediante organizaciones independientes para beneficiar directamente a la población cubana.