
Una demoledora e hiperrealista combinación de activismo social y tensión financiera ha tomado por sorpresa el corazón de Manhattan. Este jueves, la icónica plaza de Times Square en Nueva York amaneció con una imponente estatua inflable de varios metros de altura que caricaturiza al magnate Elon Musk con el torso desnudo. La agresiva instalación artística funciona como el epicentro de una masiva protesta que acusa a Grok —la herramienta de Inteligencia Artificial (IA) del multimillonario— de facilitar la creación de pornografía infantil e imágenes explícitas no consentidas.
La manifestación no es casualidad y golpea el núcleo corporativo de Musk. El montaje se ejecutó estratégicamente a solo horas de que SpaceX, la compañía aeroespacial que absorbió recientemente a la firma desarrolladora de Grok, protagonice este viernes la mayor salida a bolsa de la historia mundial en el índice Nasdaq.

Un inflable hiperrealista con un crudo mensaje corporativo
El muñeco gigante, que detuvo el flujo peatonal en una de las avenidas más transitadas del planeta, impactó a los transeúntes por su perturbador nivel de detalle: una recreación anatómica que incluye el vello corporal, imperfecciones en la espalda y polémicos tatuajes satíricos.
En el brazo del inflable se aprecia un corazón con la palabra «ketamina», mientras que a lo largo de su voluminoso abdomen destaca la frase en letras mayúsculas: «SPACEX’S GROK MAKES AI CHILD PORN» (Grok de SpaceX hace pornografía infantil con IA).
A pesar del impacto visual, una agencia de noticias constató que la mayoría de los turistas que se fotografiaban con la estructura desconocían la gravedad de las acusaciones contra la IA, identificando a Musk únicamente por sus roles como gurú tecnológico y consejero delegado de Tesla.
