
El continente europeo enfrenta una crisis climática sin precedentes. Una implacable ola de calor impulsada por un patrón meteorológico conocido como «bloqueo Omega» está batiendo récords históricos, dejando un saldo trágico de al menos 18 muertos en Francia, el cierre de miles de escuelas, severas restricciones en el transporte ferroviario y alertas máximas extendidas desde España hasta el Reino Unido.
Los científicos y centros climáticos coinciden en que la intensidad de este fenómeno, el segundo en menos de un mes, está directamente ligada al calentamiento global acumulado. Davide Faranda, director de investigación del CNRS francés, detalló que, sin el factor del cambio climático, las temperaturas actuales habrían sido entre 2 y 4 °C más bajas. Un panorama alarmante si se considera que, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Europa se está calentando al doble de la velocidad del promedio global.
Colapso de servicios y tragedias locales en Francia: Francia se mantiene como el epicentro de la emergencia. El balance humano incluye la dolorosa muerte de dos menores de 2 y 4 años hallados inconscientes por su madre dentro del coche familiar en Carpentras, tres adultos mayores fallecidos en Burdeos por problemas de salud y 13 ahogamientos accidentales de ciudadanos que buscaban alivio en zonas acuáticas no vigiladas. Ante la persistencia de temperaturas extremas, el Gobierno ha tomado medidas drásticas