
Apple ha confirmado el relevo generacional más esperado de la última década. El próximo 1 de septiembre, John Ternus, el actual vicepresidente sénior de ingeniería de hardware, asumirá como el nuevo consejero delegado, reemplazando a Tim Cook, quien se mantendrá ligado a la empresa como presidente ejecutivo del consejo.
El arquitecto del silicio Ternus, ingeniero mecánico de 51 años, no es un extraño en Cupertino. Durante más de dos décadas, su firma ha estado presente en productos que definieron el estilo de vida digital actual: desde el iPad y los AirPods hasta la evolución constante del iPhone, el Mac y el Apple Watch.

Su logro más destacado y que, a juicio de los analistas, le valió el puesto, fue el liderazgo en la transición hacia los chips propios (Apple Silicon). Este movimiento permitió a Apple romper su dependencia de Intel y elevar la potencia y eficiencia de sus computadoras a niveles récord, consolidando al MacBook Neo como el estandarte de la innovación actual.
Vuelta al origen: De la operación a la ingeniería La era de Tim Cook será recordada por la expansión masiva de los servicios, el aumento de la capitalización bursátil —de 350.000 millones de dólares a 4 billones— y la consolidación financiera. Sin embargo, la llegada de Ternus representa un giro estratégico. Apple busca recuperar su ADN como empresa de «producto puro», priorizando un liderazgo técnico frente a los crecientes desafíos de la inteligencia artificial y la computación avanzada.