
Estados Unidos está dispuesto a suspender temporalmente el impuesto federal a la gasolina, en medio de un aumento de los precios del combustible a causa de la guerra con Irán.
El secretario de Energía, Chris Wright, señaló este domingo, que la Casa Blanca estaría abierta a congelar este gravamen para reducir los costos a los consumidores.
Los impuestos federales incluyen gravámenes de 18,3 centavos por galón para la gasolina y de 24,3 centavos por galón para el diésel, además de una tarifa de 0,1 centavos por galón para ambos combustibles destinada al fondo de tanques subterráneos con fugas.
Los precios de la gasolina en EE.UU. se han disparado y alcanzaron un promedio nacional de 4.52 dólares por galón este domingo, según datos de la asociación automovilística AAA, lo que representa un aumento de más del 50% desde el inicio de la guerra con Irán.
El aumento en el precio de la gasolina está golpeando a los estadounidenses, ya afectados por la inflación, y los ha obligado a ajustar sus hábitos de consumo.