
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha advertido abiertamente que bombardeará Omán si el país árabe interfiere en el diálogo entre Washington y Teherán sobre el control del estrecho de Ormuz.
Las advertencias del mandatario se producen después de que el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, anunciara un acuerdo con Mascate para establecer rutas marítimas seguras en esta vía estratégica, por la que transita una parte fundamental de los hidrocarburos globales.
Pese a que Trump asegura que EE. UU. mantiene un control total del paso mediante un bloqueo militar, Teherán continúa con el estrecho cerrado tras el reinicio de las hostilidades.
Las declaraciones coinciden con la expiración del plazo de 60 días fijado en el memorando de paz del 17 de junio, periodo en el que ambas naciones debían negociar el levantamiento de sanciones, el programa nuclear iraní y los conflictos en Líbano y Gaza, diálogos que han quedado estancados.
Durante la entrevista, el republicano también urgió al Gobierno de los ayatolás a «izar la bandera blanca» de la rendición y sostuvo que existe un canal de comunicación extraoficial con la Guardia Revolucionaria Islámica para buscar la paz, un contacto directo que las autoridades de Teherán se han apresurado a negar tajantemente.
