
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, condenó las recientes declaraciones del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, quien afirmó que en su país no volverán a celebrarse elecciones para impedir que la oposición llegue al poder.
Rubio aseguró que la Administración estadounidense y la comunidad internacional “no se quedarán de brazos cruzados” ante lo que calificó como una profundización de la represión por parte de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El funcionario estadounidense sostuvo que la decisión de eliminar cualquier posibilidad de alternancia democrática demuestra, a su juicio, el temor del régimen a la voluntad popular.
Washington reiteró que el pueblo nicaragüense tiene derecho a elegir libremente a sus gobernantes mediante elecciones democráticas.
Las declaraciones de Rubio se producen después de que Ortega anunciara que trabajará con la Asamblea Nacional para impulsar leyes que impidan a la oposición acceder al poder.
El régimen gobierna Nicaragua desde 2007 y ha sido cuestionado por organismos internacionales por reformas constitucionales y medidas que han debilitado la separación de poderes.