
Cuba afrontará este miércoles una nueva jornada de severas interrupciones eléctricas, con un apagón máximo previsto que afectará al 67 % del territorio nacional.
La Unión Eléctrica estima que los 9,4 millones de habitantes de la isla recibirán, en promedio, apenas entre dos y tres horas de electricidad durante el día.
En el horario de mayor demanda, la capacidad de generación alcanzaría los 1.075 megavatios frente a una demanda estimada de 3.200 MW. La diferencia obligará a desconectar alrededor de 2.155 MW para evitar un colapso desordenado del sistema eléctrico nacional.
La crisis energética cubana se ha profundizado por el deterioro de una infraestructura obsoleta y la falta de mantenimiento.
Actualmente, nueve de las 16 unidades de generación termoeléctrica permanecen fuera de servicio, mientras los motores que dependen de combustibles importados enfrentan dificultades para operar.
El régimen cubano reconoce que el Sistema Electroenergético Nacional se encuentra en estado crítico. Expertos independientes estiman que la isla necesita alrededor de 100.000 barriles de petróleo diarios para cubrir su demanda energética, pero la producción nacional apenas alcanza unos 40.000 barriles.