
Cole Allen, un exprofesor de California, compareció este lunes ante una Corte Federal en Washington enfrentando la posibilidad de cadena perpetua por intentar asesinar al presidente Donald Trump.
Allen es el principal sospechoso de disparar durante la cena anual de autoridades y prensa, donde se encontraba el mandatario y su gabinete; según la fiscal Jeanine Pirro, el acusado tenía la clara intención de causar una masacre, pero los controles de seguridad evitaron una tragedia de mayores proporciones.
Por su parte, la Casa Blanca calificó el hecho como el tercer intento de asesinato contra Trump en dos años y responsabilizó directamente a la oposición y a los medios de comunicación por alimentar la violencia política.
La portavoz Karoline Leavitt denunció una «demonización sistémica» contra el presidente, asegurando que la retórica de odio ha legitimado estos ataques, mientras la Fiscalía advirtió que Allen podría enfrentar cargos adicionales conforme avance la investigación.