
Una nueva emergencia sanitaria mantiene en alerta a África tras la confirmación de un brote de ébola en la provincia de Ituri, al este de la República Democrática del Congo, que ya deja decenas de muertos y cientos de casos sospechosos bajo investigación.
Las autoridades sanitarias reportan al menos 65 fallecidos, aunque algunas estimaciones elevan la cifra hasta 80 decesos, mientras se mantienen más de 240 casos en seguimiento por posible contagio del virus.
La situación generó mayor preocupación luego de que Uganda confirmara la muerte de un hombre procedente del Congo, quien ingresó a un hospital en Kampala con síntomas hemorrágicos y posteriormente dio positivo a la variante Bundibugyo del ébola, una cepa sin vacuna aprobada actualmente.
Equipos de la Organización Mundial de la Salud Organización Mundial de la Salud y de los CDC de África ya trabajan en rastreo de contactos, vigilancia epidemiológica y protocolos de entierros seguros, con el objetivo de contener la expansión del virus.
Expertos advierten que el riesgo de propagación es alto debido al constante movimiento de personas entre zonas mineras, fronteras y regiones afectadas por conflictos armados, lo que podría complicar el control del brote en las próximas semanas.