
Brasil vive este domingo una nueva jornada electoral, en la que millones de ciudadanos acuden a las urnas para decidir la presidencia del país, además de renovar distintos cargos legislativos y regionales.
La contienda presidencial tiene como protagonistas al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca continuar al frente del Gobierno, y al senador Flávio Bolsonaro, su principal adversario en esta elección.
Los centros de votación comenzaron a recibir a los electores desde las 8:00 de la mañana, hora local, y permanecerán abiertos hasta las 5:00 de la tarde. En total, alrededor de 158,7 millones de brasileños están habilitados para participar en los comicios, una cifra superior a la registrada en las elecciones de 2022.
Además de escoger al presidente y vicepresidente, los votantes definirán a los gobernadores de los 27 estados, 513 diputados federales, dos tercios del Senado y a los integrantes de las asambleas legislativas estatales.
São Paulo concentra el mayor número de electores, con más de 34 millones de personas habilitadas para votar. Le siguen Minas Gerais, Río de Janeiro y Bahía, que también reúnen importantes contingentes del padrón electoral.
La jornada se desarrolla mediante un amplio sistema de votación electrónica, con unas 500 mil urnas distribuidas en cerca de 92 mil centros de votación ubicados en los 5.570 municipios brasileños.
La participación también se extiende a los ciudadanos residentes en el extranjero. Cerca de 919 mil brasileños se registraron para votar desde otros países, lo que representa un incremento significativo frente a los comicios de 2022.
Tras el cierre de las urnas, el Tribunal Superior Electoral comenzará a divulgar los resultados oficiales a medida que avance el escrutinio.
