
Bolivia enfrenta una creciente crisis política y social tras cinco semanas de protestas y 28 días de bloqueos carreteros que mantienen aisladas a las ciudades de La Paz y El Alto.
Las autoridades reportan al menos cinco fallecidos vinculados a las interrupciones viales, mientras más de un centenar de puntos permanecen bloqueados en siete departamentos del país.
El Ministerio de Salud confirmó que una joven paciente con cáncer murió mientras era trasladada a un centro especializado debido a las dificultades provocadas por los bloqueos.
A esta víctima se suman un menor de edad y otras tres personas fallecidas, mientras sectores empresariales estiman pérdidas económicas superiores a los 1,600 millones de dólares por la paralización de actividades productivas y comerciales.
La situación ha intensificado la presión sobre el gobierno del presidente Rodrigo Paz, mientras organizaciones empresariales, transportistas y organismos internacionales piden una solución urgente al conflicto.