
El abogado y exfiscal anticorrupción Juan Francisco Solórzano Foppa fue asesinado a tiros la mañana de este sábado 17 de octubre, durante un ataque armado registrado en el complejo deportivo Campo Marte, en la capital guatemalteca, informaron fuentes oficiales.
De acuerdo con los reportes preliminares, hombres armados irrumpieron en una cancha donde Solórzano Foppa se encontraba jugando fútbol y abrieron fuego contra él. En el mismo hecho murió Gustavo Adolfo Aguilar Gamarro, mientras que otras personas resultaron heridas, según reportes de medios internacionales. Las autoridades continúan investigando las circunstancias del ataque.

La Policía Nacional Civil (PNC) confirmó la captura de dos hombres identificados como Rigoberto Choc Toz, de 30 años, y Daniel Zaqueo Choc Toz, de 28, quienes son señalados como presuntos responsables del ataque. Durante el operativo, las autoridades decomisaron una carabina y una motocicleta que podrían estar vinculadas con el crimen.
La investigación deberá determinar quiénes ejecutaron el ataque y si existen otras personas involucradas. Hasta el momento, no se ha establecido oficialmente el móvil del asesinato.
Solórzano Foppa, de 43 años, fue una figura reconocida en la lucha contra la corrupción en Guatemala. Entre 2013 y 2016 se desempeñó como director de Análisis Criminal del Ministerio Público y posteriormente, entre 2016 y 2018, dirigió la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).
Durante su trayectoria participó en investigaciones de alto impacto, incluido el caso de corrupción aduanera conocido como «La Línea», que contribuyó a la caída del entonces presidente Otto Pérez Molina en 2015. También fue conocido por sus denuncias sobre presuntas redes de corrupción y posibles vínculos entre sectores políticos y estructuras criminales.
En 2023, el abogado fue procesado por cargos relacionados con un caso vinculado a la defensa del periodista José Rubén Zamora. Solórzano Foppa negó las acusaciones y posteriormente aceptó cargos mediante un procedimiento abreviado, según los reportes de prensa.
Tras conocerse el asesinato, el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, condenó el crimen y pidió que tanto los autores materiales como los intelectuales sean llevados ante la justicia. Asimismo, anunció que instruyó a las instituciones del Ejecutivo a colaborar con las autoridades para esclarecer lo ocurrido.
El caso permanece bajo investigación y las autoridades deberán establecer si el ataque estuvo relacionado con la trayectoria profesional del exfiscal o si respondió a otros motivos.