
El impacto del desastre natural en Venezuela sigue bajo evaluación oficial. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó este miércoles que la cifra de víctimas mortales por el doble sismo del 24 de junio ascendió a 3.811 personas.
El nuevo reporte de las autoridades también registra un total de 16.740 ciudadanos heridos. Además, se calcula que 17.907 personas perdieron sus hogares de forma definitiva debido a colapsos estructurales irreversibles.
Los daños materiales se concentran en 856 complejos inmobiliarios, de los cuales 190 sufrieron una destrucción total inmediata. Hasta el momento, las brigadas de emergencia lograron rescatar con vida a 6.462 ciudadanos atrapados entre el concreto.

La catástrofe afectó con mayor severidad al estado costero de La Guaira, así como a diversos sectores residenciales de Caracas. Los movimientos sucesivos alcanzaron magnitudes de 7,2 y 7,5 en la escala sismológica.
Debido al peligro latente de las réplicas, miles de residentes permanecen en campamentos provisionales de lona. Equipos de ingeniería civil ya evalúan si las estructuras dañadas deben ser demolidas o si admiten una rehabilitación.
Para organizar el proceso, el Ministerio de Obras Públicas implementó un sistema de etiquetado por colores. El verde indica habitabilidad, el amarillo señala necesidad de reparaciones y el rojo ordena el desalojo obligatorio por riesgo de derrumbe.
