
Agentes federales del FBI arrestaron en Albany a Jessica Bowie, de 35 años, bajo la acusación de intentar proporcionar apoyo material al grupo terrorista ISIS y planificar un atentado con explosivos contra el Capitolio del estado de Nueva York.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, la sospechosa juró lealtad a la organización extremista y pretendía detonar una bomba oculta en una bolsa de reparto de comida durante las reuniones de los senadores estatales.
El expediente detalla que el complot se desarrolló a lo largo de un mes, periodo en el cual Bowie mantuvo comunicación con un informante encubierto del FBI haciéndose pasar por facilitador del grupo terrorista para solicitar ayuda en la fabricación de artefactos explosivos.
Asimismo, los informes policiales confirmaron que la detenida realizó al menos cinco inspecciones visuales y fotográficas de la seguridad del edificio legislativo entre finales de julio y principios de agosto.
La gobernadora del estado, Kathy Hochul, agradeció la pronta intervención de las agencias de seguridad y recordó que las medidas de protección en los edificios gubernamentales se habían reforzado ante el incremento de amenazas contra funcionarios públicos.
Las autoridades locales aseguraron que, aunque no existe una amenaza inminente en la actualidad, se mantendrán los protocolos de vigilancia conjunta para garantizar la seguridad de la comunidad neoyorquina.
