
En su obra La República, que es un tratado de filosofía política, Platón recoge el diálogo entre Sócrates y su discípulo Glaucón; hay un punto donde el alumno cuestiona al maestro por su idea de organizar un «estado de cerdos». Sócrates se refería a que dejar una ciudad o un estado en manos de personas que no tenían los conocimientos para dirigir y gobernar, equivalía a organizar una ciudad o un «estado de cerdos». Glaucón le insistía a Sócrates que en esa idea había que proveer de más comodidades a las ciudades, para volverlas ciudades de lujo, especialmente porque las personas querían encontrar justicia.
En los últimos cuatro años, igual que en La República de Platón, Honduras fué una especie de estado de cerdos, con instituciones controladas por el máximo líder de un partido que manejaba a su antojo todas las instituciones. El Poder Legislativo estuvo usurpado por un diputado con la mejor apariencia de la especie que habitaba las ciudades de Sócrates, con una pseudo-comisión permanente que sustituyó al pleno del Poder Legislativo y cuyas actuaciones carecieron de legalidad. Un Ministerio Público que actuó a la carta, para darle gusto al líder del PLR, una PGR que sirvió solo para darle curso a las ilegalidades del gobierno. Y un Poder judicial que actuó para complacer al máximo líder del PLR. Afortunadamente, con el restablecimiento del orden democrático el pasado 30 de noviembre, los hondureños de nuevo disfrutamos de un ambiente regido por la Constitución y demás leyes.
Hoy tenemos un MInisterio Público cumpliendo con las obligaciones que le impone la ley, funcionando en defensa de los derechos de los ciudadanos; durante los cuatro años anteriores, los hondureños estuvimos indefensos, el MP en las manos de Joel Zelaya actuaba como una dependencia familiar que estaba solo para defender a la familia gobernante. En esos cuatro años, igual que en la época de La República de Platón, Honduras era una especie de «estado de cerdos». Conducido por una tribu de ignorantes, caímos en un retroceso lamentable del que Honduras tardará muchos años en recuperarse. Por eso planteamos la necesidad de que se haga una evaluación de las pérdidas ocasionadas por el desgobierno de Xiomara Castro. Estamos seguros que el lucro cesante que tuvo Honduras en esos cuatro años es incalculable, hasta ahora, pero perfectamente medible si se acude a una firma de auditores expertos con capacidad para contabilizar las pérdidas que tuvimos en ese período.
En el campo de la justicia, por dicha el Ministerio Público ha retomado su papel apegado a la Constitución. El requerimiento a Roosevelt Hernández por sus ataques frontales a la libertad de expresión, es apenas el comienzo de varias citaciones que deberá atender el ex jefe del estado mayor conjunto de las FFAA, por el rosario de delitos que se le deben imputar. Su inocultable propósito de boicotear las elecciones primarias en marzo del 2025 no puede quedar en la impunidad. Roosevelt Hernández arrastró peligrosamente a las FFAA, al aparecer en el CNE, gritando con un tono alterado, muy impropio, expresando que no tenía porqué acatar la disposición constitucional que manda a las FFAA a ponerse a disposición del CNE, desde un mes antes, y durante todo el periodo electoral,. Este es un delito de gran connotación, por el que Roosevelt Hernandez debe responder ante la justicia.
La perorata de Mel Zelaya, calificando de persecución política el requerimiento a Roosevelt Hernández, es la defensa infantil más absurda porque demuestra su terrible ignorancia, al no saber distinguir entre el cebo y la manteca. A Roosevelt Hernández se le imputa como jefe militar y no como político. Es por su papel durante el pasado período electoral, como jefe de las FFAA. Por eso es que el Ministerio Público lo tiene arrimado en los tribunales. Porque Roosevelt no acató el mandato constitucional que obliga a las FFAA a ponerse a disposición del CNE, un mes antes de las elecciones,y hasta que termina el proceso electoral. Esta es otra pequeña ilustración para Mel Zelaya, tan acostumbrado a mentir, que ha hecho de la mentira repetitiva su modus operandi. Pero, una mentira sin tener el mínimo de sustento es una falacia vulgar lanzada para ocultar la verdad. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 30 de julio 2026