
En la medida que los jóvenes se han ido posesionando de las redes sociales, le han ido buscando el lado para sacarle beneficios, de una u otra forma, yo diría que de mil formas, porque ahora hay miles de jóvenes en todos los países que han escogido el papel de influyentes o influenciadores, usando las redes sociales, entre ellas el famoso «tik tok,» por su enorme versatilidad para poder conectar con miles de personas que son receptores pasivos, que se conforman con las gracias y gracejadas de los influencers. El desarrollo que han alcanzado los influencers, entre ellos los «tikto keros», es verdaderamente impresionante. Sus opiniones, sus mensajes, su voz, se conecta con miles de personas. Han llegado al nivel de crear y mover opinión, generan ventas de sus actividades, con lo cual se han convertido en comerciantes. En pocas palabras han creado cultura, su propia cultura tiktokera, que, infortunadamente así como tienen su luz, también tienen su sombra, y esta es inmensa, al grado que las sociedades identifican que los influencers si bien tienen su lado bueno, tambien tienen un lado malo que supera a lo bueno y allí está lo triste.
En un principio los llamados influencers se autodefinieron como «democratizadores de la comunicación», porque antes solo las personas que trabajamos en televisión y radio podíamos dirigirnos al público, pero con las redes, hasta un cipote con un celular puede llegar a miles de personas. En forma arrogante los influencers presumían que le habían quitado el monopolio a los medios de comunicación. Y en ese sentido, los influencers hablan como la gente común, sin guión, sin saco, sin corbata, sin preparación, y que por eso los jóvenes les creen más que a un periodista de televisión Además, surgieron otros más avezados que se convirtieron en marcas, montando eventos futbolísticos, espectáculos, vendiendo productos, pero, en su ambición desmedida de superar a los medios de comunicación, los influencers traspasaron una frontera que los llevó al lado malo.
Por querer ser primeros, los tiktokeros no han tenido escrúpulos en dar datos falsos, en dar reel mal hechos sobre salud, poniendo en boca de eminencias médicas del país consejos distorsionados sobre educación sexual, y una serie de fake news sobre política y salud que hacen más daño que una simple mentira, Luego los tiktokeros se degeneraron creando la cultura de lo superficial, premiando el morbo, el escándalo, y el famoso estribillo «qué me pongo hoy», donde hay mucho ruido vulgar y un contenido extravagante,y a veces demasiado sucio. Lo execrable de los tiktokeros es vender la idea de que ser famoso a cualquier costo, es igual a éxito.
Algunos influencers son verdaderos mercachifles, venden de todo, té para bajar de peso, rifas, y hasta criptomonedas, y de lejos se ve que no siempre prueban o usan lo que anuncian y promocionan. Hay muchas quejas contra ciertos influencers, de parte de muchas personas que han perdido dinero por creer en sus promociones. Los influencers venden una vida perfecta y eso genera ansiedad por imitarlos en muchos jóvenes, que al querer vivir de la misma actividad, han terminado perdiendo la vida de la manera más extraña como sospechosa, pareciera que los influencers que han tenido éxito no miran bien que les surjan máscompetidores inexpertos.
Como no son periodistas, los influencers no responden a un código ético, se creen con autoridad y un poder ilimitado para difamar, y exponer a cualquier persona, de la forma más grotesca. Hay influencers que están prestando sus servicios para hacer estos trabajos sucios, afortunadamente, la misma tecnología está alcanzado la capacidad de identificar y detectar a los autores de las maldades, para que las víctimas puedan ejercer su derecho entablando demandas en los tribunales. El caso más reciente de un influencer que degradó a un niño a cambio de pagarle 500 lempiras para convertirlo en objeto burla, puede ser el inicio de innumerables precedentes que se irán viendo en los tribunales contra tiktokeros que valiéndose del esplendor de ciertas redes sociales, se han convertido en potentados por medio del aprovechamiento al prestar sus servicios para la difamación y la maldad. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 21 de agosto 2026
